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“Las cardiopatías congénitas son la causa más común de anomalías congénitas y representan un importante problema de salud pública. Su incidencia es de 5-8 cada mil nacidos vivos, y cerca del 50% requiere corrección quirúrgica durante el primer año de vida. Una parte importante de la estrategia de tratamiento es identificarlas prenatalmente, para poder planificar el parto consensuado con los padres en el centro de atención adecuado, y en casos muy seleccionados se podría plantear una terapia fetal.

En países de altos ingresos las cardiopatías congénitas están asociadas con elevada morbilidad y altos costos para los sistemas de salud, principalmente en la atención pediátrica hospitalaria. En nuestro país, las mejoras en la sobrevida neonatal han generado un grupo de pacientes particularmente frágiles que requieren un seguimiento estricto, multidisciplinario y especializado, para desarrollar el máximo potencial y disminuir el riesgo de complicaciones evitables. Si bien se ha mejorado la oferta institucional de turnos quirúrgicos, reduciendo las listas de espera de estos pacientes, a la fecha no hay datos de evaluaciones del seguimiento posquirúrgico para evaluar la evolución alejada de estos niños. (…)

El porcentaje de niños con diagnóstico prenatal de cardiopatías congénitas fue menor a lo reportado. La mitad de los niños que regresaron a su lugar de origen tenían un referente para el seguimiento o atención ante una intercurrencia. Los pacientes de lugares más distantes fueron los que tuvieron más dificultades para acceder a los controles programados en el hospital donde realizaron la cirugía. (…)

Muchos de estos pacientes son aceptados para la resolución quirúrgica en el Hospital Garrahan. Por tratarse de uno de los pocos centros públicos de referencia para cirugía cardíaca de alta complejidad, con más de 600 cirugías anuales y que recibe alrededor del 75% de los pacientes de las distintas provincias, podemos estimar que los resultados de este estudio son representativos de la realidad de nuestro país. (…)

Los resultados de este estudio brindan información desde dos perspectivas: por un lado, a partir de encuestas realizadas a los Jefes de Servicio y, por otro, de los padres de niños con cardiopatías congénitas resueltas quirúrgicamente en el Hospital Garrahan y que luego regresaron a su lugar de origen. Si bien en las encuestas realizadas a los jefes de servicios el 96% de las unidades contaba con la posibilidad de realizar diagnóstico prenatal de cardiopatías congénitas, cuando se evaluaron las respuestas de los 1.236 padres, sólo un 16% de sus hijos fueron diagnosticados antes de nacer.

Respecto a la posibilidad de realizar el seguimiento pediátrico o cardiológico cuando el niño regresaba a su provincia una vez operado en un centro de mayor complejidad, el 75% de las maternidades respondieron contar con seguimiento con ambos profesionales. Sin embargo, cuando regresaron a su lugar de origen, una vez operados, solo un 45 % de estas familias sabían que cardiólogo y pediatra eran los encargados de hacer el seguimiento, siendo los padres quienes tenían que conseguir algún profesional para atender a su hijo/a cuando presentaban alguna intercurrencia (fiebre, tos, diarrea). Sumado a ello, un 36% refirió haber tenido complicaciones para acceder a los controles programados”.


Extracto del trabajo final de la Maestría en Sistemas de Salud y Seguridad Social: Andres, S. (2025). Acceso al diagnóstico prenatal y seguimiento posquirúrgico de niños con cardiopatías congénitas resueltas quirúrgicamente en el período neonatal en un hospital público. RID ISALUD.

Ver texto completo: http://rid.isalud.edu.ar/handle/1/489