“El CrossFit es una disciplina de entrenamiento de alta intensidad que ha ganado popularidad entre las mujeres debido a sus beneficios en la fuerza, la resistencia y la composición corporal. (…)
Si bien el CrossFit promueve el autoconcepto físico y mejoras en los hábitos alimentarios, no excluye el riesgo de desarrollar conductas alimentarias desordenadas. La influencia de las redes sociales y la idealización de ciertos tipos de cuerpo dentro de la disciplina representan factores significativos que pueden afectar la salud física y mental de las practicantes. (…)
Se identificó la presencia de conductas alimentarias de riesgo, reflejadas principalmente en la clasificación de alimentos como ‘buenos’ o ‘malos’, sentimientos de culpa al consumir ciertos alimentos y conductas de restricción alimentaria. (…)
Si bien el CrossFit puede mejorar la relación con el cuerpo desde una perspectiva funcional, continúan presentes determinadas exigencias estéticas y sociales que influyen en cómo las mujeres perciben su imagen corporal. (…)
Asimismo, los resultados permitieron reconocer el papel de los factores socioculturales, particularmente las redes sociales y la comparación con otras personas dentro del entorno de entrenamiento. Las participantes que percibían mayor influencia de las redes sociales tendieron a presentar mayores niveles de comparación corporal y conductas restrictivas, lo cual evidencia la importancia del contexto social y digital en la construcción de la imagen corporal y de los hábitos alimentarios”.
Extracto del trabajo final de la Licenciatura en Nutrición: Michel MB. Cambios en la conducta alimentaria y la percepción corporal en mujeres de 18 a 45 años que realizan CrossFit. Buenos Aires: Universidad ISALUD; 2026.
Ver texto completo: http://rid.isalud.edu.ar/handle/1/4220
