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“En la última década, las ciencias del comportamiento adquirieron una presencia creciente en el diseño de políticas sanitarias. Su contribución no consiste solamente en aplicar ‘pequeños empujones’, sino en comprender las barreras que dificultan las conductas de salud, diseñar soluciones adaptadas al contexto y evaluar experimentalmente sus resultados. (…)

Durante la pandemia se desarrollaron diversos estudios sobre salud mental, percepción de riesgo y adherencia a medidas sanitarias desde la cooperación BID‑INECO. Uno de ellos se realizó al comienzo de la segunda ola de Covid‑19 en la Argentina, cuando aumentaban nuevamente los casos y se discutía la necesidad de restablecer restricciones (…). El objetivo fue analizar la relación entre la percepción de riesgo, las conductas de protección y la aceptación de medidas restrictivas, considerando además la orientación política y el malestar psicológico. (…) Las personas recibieron uno de tres mensajes: un mensaje informativo basado en datos epidemiológicos, destinado a aumentar la evaluación cognitiva del riesgo; un mensaje con mayor carga emocional sobre los riesgos de las nuevas variantes del virus; y un mensaje prosocial centrado en la protección de personas vulnerables. Luego se evaluó el apoyo a medidas sanitarias más restrictivas como medida de impacto de los mensajes.

Los resultados de la encuesta mostraron que la edad, la percepción de riesgo personal y la evaluación de la situación sanitaria estuvieron asociadas con una mayor adopción de conductas protectoras. Sin embargo, la orientación política fue la variable con mayor asociación con la aceptación de restricciones gubernamentales. En la sección experimental del estudio, los dos mensajes centrados en el riesgo, tanto el cognitivo como el emocional, aumentaron más el apoyo a las restricciones que el mensaje prosocial. No obstante, el efecto estuvo modulado por la orientación política previa. (…)

En contextos de recursos limitados, comprender mejor el comportamiento puede contribuir a utilizar las capacidades disponibles con mayor efectividad. Pero su potencial será mayor cuando deje de ser considerado un complemento ocasional y se convierta en una dimensión habitual del diseño, la implementación y la evaluación de las políticas de salud”.


Texto extraído del artículo: Torrente, F. y Budassi, I. (2026). Experiencias y aprendizajes desde la Argentina. Revista ISALUD, 21(100), 38-47.

Para leer el artículo completo: http://rid.isalud.edu.ar/handle/1/4236

Para leer la revista completa: https://www.isalud.edu.ar/institucional/publicaciones/revista-isalud