La ley 25.673 sancionada hace 24 años creó el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (SSyPR) en el marco del Ministerio de Salud (MSal) de la Nación. Fue reglamentada en mayo de 2003 y aún sigue vigente. Son sus objetivos: alcanzar para la población el nivel más elevado de salud sexual y procreación responsable con el fin de que pueda adoptar decisiones libres de discriminación, coacciones o violencia; disminuir la morbimortalidad materno-infantil; prevenir embarazos no deseados; promover la salud sexual de los adolescentes; contribuir a la prevención y detección precoz de enfermedades de transmisión sexual, de vih/sida y patologías genital y mamarias; garantizar a toda la población el acceso a la información, orientación, métodos y prestaciones de servicios referidos a la salud sexual y procreación responsable; y potenciar la participación femenina en la toma de decisiones relativas a su salud sexual y procreación responsable.
Sin embargo, pese a que la ley no sufrió modificaciones significativas, la ejecución presupuestaria del programa ha sufrido drásticas variaciones en los últimos años. Para evitar comparaciones que resulten distorsionadas por la inflación, se tomará en este análisis el porcentaje de ejecución presupuestaria del Programa con relación al gasto público total y al gasto del Ministerio del que forma parte, aunque bien cabe realizar la salvedad de que en los últimos tres años el gasto público total se redujo más de 30% en términos reales.
A partir de los datos oficiales de la Secretaría de Hacienda de la Nación, puede estimarse que en el período comprendido entre los años 2017 a 2019 el 0,79% de la ejecución presupuestaria del MSal se destinó al SSyPR, valor que representó el 0,010% del presupuesto ejecutado por todas las jurisdicciones de la Administración Pública Nacional (APN). Entre los años 2020 a 2023 la ejecución presupuestaria del SSyPR bajó al 0,68% del MSal, caída que se explica principalmente por los gastos que demandó la pandemia, que hicieron subir el presupuesto asignado a otros programas del Ministerio. Sin embargo, si se lo compara con la ejecución total de la APN, el SSyPR subió al 0,015%, un aumento del 52% con relación a los años anteriores. En ambos períodos, pese a las variaciones mencionadas, la ejecución del SSyPR fue uniforme y estable año a año.
Sin embargo, a partir de 2024 se produjeron cambios notables: en ese año la participación del SSyPR bajó al 0,17% del MSal y al 0,003% de la APN, lo que representó una caída del 80%, que significó prácticamente una desactivación del programa. En el año 2025 esos valores se recuperaron parcialmente, a 0,32% y 0,018%, respectivamente, y en los tres primeros trimestres que van del año 2026 volvieron a caer: 0,07% y 0,004% respectivamente. En promedio, en los últimos 33 meses, la participación del gasto ejecutado en SSyPR en el de la APN bajó 43%, a lo que se debe sumar la ya mencionada reducción del gasto público total, que representaría una caída de más del 60% en términos reales.
Conviene además agregar que en el año 2017 el gobierno nacional inició el Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA) que tuvo una participación promedio en la ejecución presupuestaria de la APN del 0,0066% en los años 2018 y 2019 y del 0,0059% en los años 2020 a 2023, y luego cayó drásticamente: en el año 2024 bajó a 0,0003% y en el año siguiente subió a 0,0006% de la APN, una caída relativa de 92% respecto al cuatrienio anterior. A mediados del año 2025 el gobierno nacional anunció la desactivación del ENIA.
Fuente: Secretaría de Hacienda de la Nación, https://www.presupuestoabierto.gob.ar/sici.
