“La diabetes gestacional (DG) es una de las complicaciones más frecuentes del embarazo y puede comprometer la salud materno-infantil. Su aparición se relaciona con factores dietéticos, el estado nutricional y las condiciones socioeconómicas. En este contexto, resulta relevante comprender cómo estos factores influyen en las mujeres con DG para orientar estrategias de prevención y educación alimentaria. (…)
Los resultados mostraron una adherencia general intermedia a óptima, con un adecuado cumplimiento en el número de comidas diarias y el consumo de carnes magras, pescado y huevo, y una abstinencia casi total de alcohol. Sin embargo, se detectaron aspectos a mejorar, como el consumo elevado de productos ultraprocesados y la baja frecuencia de actividad física, junto con factores socioeconómicos que limitan el acceso a alimentos saludables.
En función de estos hallazgos, la hipótesis planteada (se espera encontrar que las mujeres embarazadas con diagnóstico de diabetes gestacional presentan patrones alimentarios distintos a los recomendados en las Guías Alimentarias para la Población Argentina, GAPA) se comprueba, dado que se identificaron diferencias relevantes entre los patrones alimentarios observados y las recomendaciones de las GAPA, especialmente en lo referido al consumo de ultraprocesados, el exceso de frutas, la baja actividad física y las limitaciones socioeconómicas que influyen en la calidad de la dieta, aun cuando algunos componentes mostraron una adecuada adherencia.
Estos hallazgos reflejan la necesidad de fortalecer la educación alimentaria desde etapas tempranas del embarazo, incorporando la promoción de hábitos saludables y la planificación de comidas equilibradas. Además, se destaca la importancia de que el obstetra derive a la nutricionista desde el inicio del embarazo, para garantizar un acompañamiento integral y continuo.
A partir de la experiencia durante la recolección de datos, surgió la reflexión sobre la importancia de iniciar la educación alimentaria desde las primeras etapas del embarazo. Se observó que muchas mujeres llegan al Hospital Materno Infantil de Tigre “Dr. Florencio Escardó” en etapas avanzadas de la gestación, debido a que los controles iniciales se realizan en los centros de salud barriales. Por ello, resulta fundamental que la educación nutricional comience en la atención primaria a través de charlas y talleres grupales coordinados por el equipo de nutrición desde los primeros controles prenatales. Estos espacios permitirían transmitir información clave sobre alimentación saludable, elección de alimentos con bajo índice glucémico, importancia de la colación nocturna y planificación de comidas equilibradas, contribuyendo así a prevenir el sobrepeso, la obesidad y la diabetes gestacional, y a mejorar los hábitos alimentarios durante toda la gestación.
Asimismo, se propone que el obstetra derive a la nutricionista desde el inicio del embarazo, y no solo cuando surgen patologías metabólicas. De esta forma, se garantiza un acompañamiento temprano y sostenido, permitiendo detectar y corregir hábitos inadecuados a tiempo. En este marco, el equipo de nutrición podría planificar encuentros grupales o charlas específicas para las gestantes, fomentando el intercambio de experiencias y reforzando la motivación hacia un cambio de hábitos saludables.
Se recomienda implementar charlas y talleres nutricionales en los centros de atención primaria y en el hospital, que incluyan educación sobre alimentación saludable, planificación de colaciones (como la colación nocturna) y la promoción de la actividad física adaptada al embarazo. Estas acciones permitirían mejorar la calidad de la dieta, favorecer el control glucémico y contribuir a la prevención del sobrepeso y la obesidad durante la gestación.
Otra línea de acción relevante es el fomento de la actividad física adaptada al embarazo, actividades como caminatas, yoga prenatal o ejercicios suaves contribuyen a mejorar el control glucémico y el bienestar general de la embarazada. La promoción del movimiento, acompañada de una alimentación adecuada, constituye una herramienta fundamental en la prevención y manejo de la diabetes gestacional.
Finalmente, se destaca la importancia de la capacitación continua del equipo de salud, con el objetivo de fortalecer la comunicación entre profesionales y pacientes, y asegurar que la información transmitida sea clara, accesible y coherente con las recomendaciones nutricionales actuales”.
Extracto del trabajo final de grado de la Licenciatura en Nutrición: Ríos LE. Más allá del diagnóstico: hábitos alimentarios y condiciones socioeconómicas en mujeres con diabetes gestacional: estudio descriptivo en el Hospital MaternoInfantil “Dr. Florencio Escardó” de Tigre en el periodo de septiembre y octubre de 2025. Universidad ISALUD, Buenos Aires; 2025.
Ver texto completo: http://rid.isalud.edu.ar/handle/1/3034
