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“La obesidad es una enfermedad crónica no transmisible, sistémica y multifactorial, que requiere un enfoque integral, incluyendo el abordaje de los factores conductuales y emocionales. El Mindful Eating (MFE) o alimentación consciente, ha demostrado ser una herramienta efectiva para mejorar la relación con la comida y reducir lo emocional, factores críticos para el éxito terapéutico a largo plazo.

Objetivo: Evaluar la información y percepción que poseen las/os Licenciadas/os en Nutrición del AMBA, sobre el MFE y su eficacia percibida en el tratamiento a corto plazo de pacientes con obesidad mayores de 18 años durante el año 2025. (…)

Se encuestó a 51 Licenciados en Nutrición residentes del AMBA, a través de un cuestionario de elaboración propia.

Resultados: El 88% tenían experiencia en el tratamiento de obesidad. El 53% no utiliza el ME, pero lo considera como una opción terapéutica. Barrera: no se incorpora por falta de formación / conocimiento específico (54%), falta de tiempo en la consulta (17%). Las fuentes de información más frecuentes son los cursos/talleres (23%) y colegas (20%). El 37% calificó la efectividad del MFE como Muy Alta. Los beneficios se centraron en los cambios conductuales y emocionales (55%). Cambios conductuales significativos: 1 - 3 meses (33%). (…)

Las y los nutricionistas del AMBA con amplia experiencia en obesidad comprenden la necesidad de un abordaje integral, reconociendo que la enfermedad va más allá de la dieta e implica factores conductuales y emocionales. Por ello, muchos están dispuestos a incorporar el Mindful Eating (MFE), alineándose con la evidencia global que exige soluciones personalizadas y a largo plazo (…). El punto de fricción principal es que existe una grave limitación en la formación: la marcada falta de conocimiento específico sobre MFE obliga a las y los nutricionistas a depender de cursos privados y colegas, en lugar de recibir instrucción estandarizada de la universidad. Este vacío de conocimiento contrasta con la sólida base científica que ya existe sobre la eficacia del MFE. (…)

Sin embargo, existe una falta de acceso a esta formación estandarizada, a pesar de la evidencia que la sustenta, limitando la capacidad para aplicar una herramienta tan eficaz y globalmente aceptada. A pesar de esta barrera formativa, aquellos que sí utilizan el MFE lo perciben como altamente efectivo.

De la recolección de datos se concluye que un alto porcentaje de los profesionales encuestados tenían experiencia atendiendo a pacientes con obesidad, mostrando un alto grado de conocimiento sobre esta herramienta en cuanto a lo que se puede alcanzar con la aplicación de la misma, siendo el

método más utilizado el MB-EAT (práctica de una alimentación consciente basada en el MFE).

La mayoría de las y los profesionales calificaron al MFE como una herramienta complementaria muy eficaz y sus beneficios son considerados moderados a corto plazo. Esta eficacia se observa en aspectos conductuales, tales como comer más lento, mayor conciencia de señales, la reducción de la alimentación emocional, mejoras de la relación con la comida (menos culpa, más disfrute), un aumento de la conciencia de hambre y saciedad, mejor adherencia al plan de alimentación y un impacto en la pérdida de peso efectiva.

Sin embargo, el acceso a esta herramienta está frenado por falta de integración académica. La recomendación es, por lo tanto, la urgente necesidad de incorporar el MFE en los planes de estudio y capacitación para que todos los nutricionistas puedan ofrecer un tratamiento aún más integral y basado en la evidencia, a la población con obesidad”.


Extracto del trabajo final de la Licenciatura en Nutrición: Fernández VM. Percepción de licenciadas/os en nutrición sobre la eficacia del Mindful Eating en el tratamiento de obesidad, en AMBA, durante 2025. Buenos Aires: Universidad ISALUD; 2025.

Ver texto completo: http://rid.isalud.edu.ar/handle/1/3411