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“El resveratrol es un polifenol con efectos antioxidantes presente en alimentos como vino tinto, uvas y cacao. Se vincula a posibles beneficios sobre enfermedades cardiovasculares.

El objetivo general fue describir el conocimiento, la percepción y los hábitos de consumo de fuentes alimentarias de resveratrol en adultos de 40 a 65 años residentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Se realizó un estudio transversal de conveniencia, con sobrerrepresentación femenina y 31% en tratamiento farmacológico crónico; se aplicó una encuesta estructurada autoaplicada que incluyó módulos sobre conocimiento, percepción, frecuencia, tamaños de porción, estacionalidad, motivaciones y barreras, y se llevaron a cabo análisis descriptivos y pruebas bivariadas.

Los resultados principales fueron: 29% reconoció el término resveratrol; 98% refirió consumir al menos una fuente alimentaria con resveratrol; fuentes más frecuentes: vino tinto 66%, chocolate negro ≥60% 61%, maní/pasta de maní 46% y uvas/pasas negras 39%; motivaciones predominantes: preferencia sensorial y costumbre; barreras: costo 41% y accesibilidad 36%; 42% manifestó disposición a incorporar habitualmente alimentos ricos en resveratrol.

Se observó una elevada exposición dietaria a resveratrol, junto a una alfabetización técnica limitada. Se recomienda fortalecer la educación alimentaria poblacional, priorizando la promoción de fuentes no alcohólicas de compuestos fenólicos. (…)

En ausencia de recomendaciones específicas sobre el consumo de resveratrol en Argentina, los resultados de este estudio transversal sugieren priorizar la promoción de patrones dietarios equilibrados y de fuentes no alcohólicas de polifenoles, frente a la promoción de compuestos aislados o al incremento del consumo de alcohol. Las decisiones de consumo observadas estuvieron determinadas principalmente por factores culturales, sensoriales; el estudio sugiere que la dieta habitual probablemente no produce exposiciones equivalentes a las alcanzadas en intervenciones farmacológicas; y dado que no se midieron biomarcadores, no puede afirmarse que los patrones de consumo detectados generen efectos clínicamente relevantes. Por tanto, cualquier recomendación sobre intervenciones con dosis elevadas o aislados debe basarse en evidencia prospectiva y criterios clínicos, sin sustituir tratamientos farmacológicos indicados.

La adopción de un patrón alimentario integral, junto con actividad física y hábitos de vida saludables, constituye la estrategia preventiva con mayor probabilidad de beneficio a largo plazo. La traslación de estos hallazgos a recomendaciones públicas requiere estudios prospectivos con mediciones objetivas de exposición, análisis de costo‑efectividad y estrategias multisectoriales que eviten promover el consumo de alcohol como fuente del compuesto y consideren la equidad en el acceso”.


Extracto del trabajo final de grado de la Licenciatura en Nutrición: Deleón L. Percepción y hábitos de consumo de alimentos que poseen resveratrol en la población de adultos de entre 40 a 65 años de edad del área del AMBA. Buenos Aires: Universidad ISALUD; 2025.

Ver texto completo: http://rid.isalud.edu.ar/handle/1/3025